La persona altamente sensible y la “zona de confort”
¿Qué es la zona de confort?
¿Quién no la conoce, la “zona de confort”? Evidentemente no se trata de un espacio físico, sino de ese estado mental donde nos encontramos cómodos con nuestra vida actual, con nuestras aspiraciones cubiertas y sin presiones.
Todo el mundo, PAS y no-PAS, independientemente del ámbito sociocultural en el que se encuentre, puede pasar por estos estados.
Aunque, aparentemente, es un buen espacio para estar —porque te sientes seguro al creer que no habrá sorpresas desagradables— en realidad no es un sitio en el que convenga quedarse demasiado tiempo.
El miedo al cambio
Ya lo sé: a la mayoría de los PAS les da pavor tener que cambiar de ideas y hacer planes para empezar algo nuevo, especialmente si no tienen nada claro sobre los riesgos de aquello que pueda suceder.
En el PAS vive la tendencia de fijarse en todo lo que puede salir mal y en todos los problemas que puedan surgir por el camino. Del mismo modo, no le gusta nada emprender una aventura sin tener la certeza de si el resultado final le convendrá o si podrá volver pronto a una nueva zona de confort.
La falsa seguridad
Sin embargo, la seguridad que ofrece la zona de confort es una falsa seguridad. Lo que parece una situación apacible, armoniosa y tranquila es, en realidad, miedo a crecer, miedo a aprender algo nuevo, a conocer personas distintas y a descubrir nuevas posibilidades.
Esa supuesta seguridad se convierte en una trampa, porque creemos controlar la situación… pero nunca podremos controlar el mundo que nos rodea. Detrás de esa aparente calma, se esconde una bomba de tiempo.
Un ejemplo en las relaciones
Pongamos un caso: estás en una relación que no te conviene. Lo sabes, pero como conoces bien lo que tienes y has aprendido a esquivar los obstáculos, te sientes seguro (aunque no feliz). Prefieres quedarte en tu zona de confort en lugar de ser valiente y dar el paso necesario para salir de algo que no te hace bien.
Te aseguro que, si no haces nada para cambiar una situación que no es sostenible o saludable, ocurrirá algo que te obligará a salir de ella. Tal vez tu pareja decida terminar la relación.
Un ejemplo social
Lo mismo sucede en situaciones colectivas. Como país vivimos durante años en la aparente tranquilidad de una riqueza creciente, la famosa época de “España va bien”. Era una zona de confort ilusoria.
No queríamos ver que esa riqueza era un castillo de naipes, construido sobre ladrillos tóxicos. Y en lugar de tomar acción cuando aún era posible, esperamos a que el castillo se derrumbara.
A veces cuesta reconocerlo, pero cuando señalamos a un culpable exterior, hay tres dedos nuestros apuntando hacia dentro.
La vida nunca es estática
Estar en la zona de confort nos da la ilusión de dominar nuestra situación, pero no es cierto. La bomba de tiempo está en que nada en este universo es estático.
Si quieres ser dueño de tu vida, conviene tomar las riendas y decidir hacia dónde quieres dirigirte. Conviene actuar antes de que la vida actúe por ti.
Aunque nunca puedas controlar del todo lo que viene de fuera, entrar en acción te permitirá sentirte protagonista de tu historia, y no víctima cuando llegue el momento en que esa bomba estalle.
(Si quieres leer más sobre el interesante tema de sentirte víctima, quizás te interese el artículo sobre el Triángulo Dramático: Víctima, Salvador y Acusador).
¿Cómo salir de la zona de confort?
“No esperes a que te cambien; cambia tú”.
Si eres PAS y te encuentras en tu zona de confort, es probable que los cambios y los comienzos te asusten. No te preocupes, esto forma parte de las características del rasgo.
Respira y date cuenta de que no eres el único. Es completamente legítimo tener miedo.
Es cierto: nunca puedes saber qué pasará si decides intentar algo nuevo. Pero también es verdad que, si no lo haces, te toparás una y otra vez con los mismos problemas, hasta que la vida te presente la sorpresa desde fuera.
Reconociendo los saboteadores
Podrías empezar por prestar atención a esos miedos. Los saboteadores se manifiestan con voces internas como:
- “Tú no puedes hacer esto, ya lo sabes. Recuerda que X también te salió fatal”.
- “¡Nada de novedades! Tú, quédate dónde estás, porque por lo menos sabes a qué atenerte”.
- “¿Crecer? ¿Para qué? ¿Aprender? ¡Qué tontería!, ya aprendiste suficiente cuando eras estudiante”.
- “¿Cambiar? ¡Ni hablar! Te lo dicen porque quieren que fracases”.
- “Ya sabes lo imprudente que es llamar la atención”.
Estas voces solo buscan frenarte.
Estrategias para salir paso a paso
- Reconoce esas voces: entiende que son medias verdades o incluso mentiras. Dales las gracias, porque solo quieren protegerte.
- Pregunta de dónde vienen: ¿son fruto de experiencias pasadas? ¿De mensajes que recibiste en tu infancia?
- Define qué quieres cambiar: un hábito, una actitud, una nueva actividad (por ejemplo, aprender inglés).
- Haz una lista de ventajas y desventajas: tanto de arriesgarte como de quedarte en tu zona de confort. Valóralas con objetividad.
- Divide el cambio en pasos pequeños: si pones el listón demasiado alto, acabarás pasando por debajo. Empieza por un curso corto, una pequeña acción.
- Persevera: si no te sale a la primera, analiza qué pasó y vuelve a intentarlo. Recuerda: aprender algo nuevo es como entrenar un músculo.
- Busca apoyo: comparte tu meta con alguien cercano y explícales cómo podrían ayudarte.
- Celebra cada avance: incluso un “suficiente” es motivo para celebrar. Especialmente si eres PAS perfeccionista.
Salir de la zona de confort no significa lanzarse sin red, sino atreverse a dar pequeños pasos hacia lo desconocido con confianza y ternura hacia uno mismo. Cada avance, por pequeño que parezca, es ya una victoria.
Recuerda: el verdadero crecimiento empieza cuando te atreves a caminar más allá de lo conocido, confiando en que la vida también caminará contigo.
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- Salvador, víctima o acusador, ¿qué papel te es más afín?
- PAS y un caso de indignación y victimismo
- Siendo PAS, ¿te haces regalos?
- Mis libros sobre el rasgo de la alta sensibilidad
Si quieres saber más sobre el rasgo y sus características –las que realmente son inherentes a nuestra forma de ser–, así como sobre cómo encauzar las posibles dificultades, te recomiendo mi libro Personas Altamente Sensibles, un longseller (ya en su 14.ª edición), publicado por La Esfera de los Libros y prologado con la recomendación de la propia Dra. Elaine Aron.
Cada recuerdo guarda una enseñanza.
En mi nuevo libro, Tu historia de vida, te acompaño a mirar tu pasado con ternura, a ordenar tus emociones y a encontrar el hilo invisible que une tus experiencias con tu crecimiento.
Nada en tu camino fue casualidad: todo te trajo hasta aquí.
Otra cosita: Acabo de reactivar mi canal de YouTube; estaba un poquito olvidado. He añadido varios vídeos nuevos. Si te gustan, por favor, pon un like y suscríbete.